Señor de los Rayos
El Cristo fue traído originalmente de Temastlán, Jalisco, en donde tiene su santuario. Cuenta la leyenda que un rayo cayó sobre la imagen sin dañarla, lo que le valió su nombre y la creencia de que protege de fenómenos meteorológicos. La devoción al Señor de los Rayos creció con el tiempo, impulsando la construcción de una capilla para después edificar un modernista templo.
Este cuenta con una hipnotizante fachada, que simboliza la victoria de Cristo en el amor y la paz, el ojo vigilante del pastor, las manos oferentes and heridas y los pies inmolados. A la derecha aparece la cruz, presidida por un corazón sangrante.